RUMANIA AL DESCUBIERTO

By 1 junio, 2017Viajes

Rumanía tiene ya varios años de vida, sin embargo, nos hemos dispuesto a remozarla y ampliar los contenidos para proporcionar al viajero más información del turismo del país dacio. Es un país cercano en muchos aspectos al mundo hispánico pero muy desconocido y que sufre de ciertos tópicos injustificados. La cultura rumana, la lengua, son una mezcla del Mediterráneo y del mundo oriental, ruso y turco. Situada en una inmensa llanura dividida por los Montes Cárpatos, el país se cierra al sur por el Danubio, que el turismo de cruceros fluviales está descubriendo.

Hablar de Rumanía es hablar de una compleja historia, de mitos como el del manido Conde Drácula y de acontecimientos mucho más recientes que han agitado la historia europea. Por suerte, en la actualidad el país intenta superar su retraso y se acerca a la Unión Europea, a la que pertenece desde 2007. Intentar desentrañar la realidad rumana y superar ideas preconcebidas es otro de nuestros objetivos fundamentales.

Imágenes de Rumanía

Monumentos y cultura milenaria.

La arquitectura religiosa destaca en Rumanía, sobre todo porque muchas de sus iglesias, templos y monasterios están construidos en madera. Con nosotros se adentrarán en los monasterios de la Bucovina (Arbore, Humor, Moldovita, Patrauti, Voronet, Suceavita o Neamt), al norte junto a Ucrania y Moldavia.

En la cinematográfica Transilvania romperemos los clichés mostrando la verdadera historia del mito de Vlad Dracul en Bran, en la provincia de Brasov. Los castillos de Transilvania, fortalezas dacias y palacios de toda suerte no provocan miedo, sino respeto por una arquitectura y un arte cuidado y antiguo. Las ciudades transilvanas se alejan del pavor de las películas de Hollywood y la Hammer, todo lo contrario, son animadas poblaciones con gente amable y cercana. Brasov, Sibiu, Cluj, Sighisoara ciudades medievales con una arquitectura mucho mejor conservada que la de la capital y otras muchas que recorreremos por nuestras páginas.

En el Banato visitaremos Timisoara ya cerca de Serbia y Oradea en la región de Crisana, junto a Hungría. Craiova en Valaquia acompaña al Danubio, arteria fluvial donde las haya y frontera común con Bulgaria. Constanza frente al mar negro nos permitirá conocer la fachada marítima del  país. Y para terminar nuestro recorrido histórico y monumental Bucarest, la capital, que recupera su esplendor de antaño y de influencia francesa, poco a poco.

Naturaleza a descubrir.

Cascada de Duruitoarea, en los Cárpatos. ©Iñigo Pedrueza.
Cascada de Duruitoarea, en los Cárpatos. ©Iñigo Pedrueza.

Como ocurre con la historia, la cultura y los monumentos poco se conoce de un país donde la naturaleza aún es predominante. Rumanía posee una imagen injusta, asociada  a la antigua industria pesada y del petróleo, cuando en realidad ha conservado muchos espacios naturales mejor que otras países de Europa, como por ejemplo la cascada de Bigar, cerca de la frontera con Serbia, y tan desconocida como sorprendente.

Las costas del Mar Negro con sus balnearios turísticos de la época comunista se recuperan y comienzan a ofrecer vacaciones agradables en un entorno bello. El delta del Danubio es un espacio natural de primer orden, por ejemplo, pero además de mar, Rumanía ofrece montañas. Los Cárpatos dividen al país en dos con su arco. Sus montañas harán las delicias de los caminantes y senderistas ya que son prácticamente desconocidas fuera de Rumanía. Además del trekking, los Cárpatos ofrecen estaciones de esquí como la de Poiana Brasov, ríos y arroyos donde la pesca deportiva es un placer aún natural.

En Maramures, como queriendo crear escenarios majestuosos para sus monasterios, aflora la roca  de sus estrechos desfiladeros entre el verdor general en entornos como el de las Gargantas de Bicaz.


Cultura.

Bucarest es la ciudad de los museos. Edificios de estilo neoclásico francés del siglo XIX que sobrevivieron a las locuras de la dictadura. Aquí se conserva el refinamiento de una cultura que nada tiene que ver con las ideas que muchos se hacen.

Pope en un monasterio moldavo. Los monasterios de Maramures y Moldavia rumana son uno de los atractivos culturales más conocidos de Rumanía. ©Iñigo Pedrueza.
Pope en un monasterio moldavo. Los monasterios de Maramures y Moldavia rumana son uno de los atractivos culturales más conocidos de Rumanía. ©Iñigo Pedrueza.

Y entre los nombres de la cultura rumana encontramos artistas como Constantin Brancusi escultor francorumano o el poeta también francorumano Tristan Tzara iniciador del dadaísmo tuvieron orígenes rumanos aunque su vida y trayectoria artística se diese en Francia.

Ese trazo común, la emigración o el exilio afectó a otros de los intelectuales más importantes como los músicos Georges Enesco y Constantin Dimitrescu, el dramaturgo Ionesco o el historiador y novelista Mircea Eliade todos vinculados a Francia donde se nacionalizaros o residieron. Hoy en día la soprano Angela Gheorghiu es una de las voces más importantes de Rumanía, y nunca mejor dicho.

Hoy en día junto al folklore y la música tradicional, nuevos artistas aparecen e intentar escapar de la imagen antigua de Rumanía en busca de una nueva. De la tensión y los intercambios entre ambas opciones surge la verdadera Rumanía del siglo XXI.

Fiesta

Las calles del centro de Bucarest están siempre animadas y llenas de gente. Además el tipo de fiesta es bastante pacífico y muy seguro. Ideal para la gente que recorra el país y quiera disfrutar de marcha, pubs y discotecas toda, toda la noche.

FIesta en la Shooteria de la ciudad vieja de Bucarest. Foto de Alin Popescu.
Fiesta en la Shoteria de la ciudad vieja de Bucarest. Foto de Alin Popescu.

Fuente: www.larumania.es/